De esta forma, disponemos de un avatar (representación gráfica de una persona para su identificación) reconocido globalmente. No está mal, así nos vemos las caras (aunque a veces no sé si eso es una ventaja, claro...). Y si no tienes avatar, no pasa nada: se muestra un icono genérico y ya está.
PD: Curioso el orígen de la palabra avatar. Como se dice en la Wikipedia, es un término de origen sánscrito (avatâra significa 'el que desciende'), que en el marco del hinduismo se refiere a la encarnación terrestre de un dios. Tal y como lo usamos, viene a ser algo así como la encarnación digital de un ser humano. Un uso devaluado, qué duda cabe.