Archivo del 29 de Octubre de 2006
Nada sucede una vez y termina
Tal vez nada sucede una vez y termina. Quizá el acaecer no es único; sino que, como las ondulaciones del agua cuando se ha hundido la piedra, avanza, se extiende, y la charca está unida por un angosto cordón umbilical de agua a otra charca próxima a la cual alimenta y alimentó.
¡Absalón, Absalón!
WILLIAM FAULKNER